SEXUALIDAD DURANTE EL
EMBARAZO
El Maestro Yogi
Bhajan dice que no debe haber relaciones sexuales después de
los 120 días de gestación y hasta los 40 después
del nacimiento del bebé. Es conveniente que la pareja platique
sobre este tema para tomar una decisión, tomando en cuenta que
las relaciones sexuales realizadas durante los tres primeros meses del
embarazo, así como durante las últimas cuatro semanas,
pueden provocar el peligro de contraer una infección, con su
reacción secundaria de contracciones uterinas y hasta un
nacimiento prematuro.
Para nuestra
cultura podría sonar extraño o absurdo abstenerse de
relaciones sexuales cuando la mayoría de los expertos te
aconsejan que "no hay problema". Bueno, es verdad hasta
cierto punto, pues el bebé se sobrecarga de energía
sexual que no se pondrá de manifiesto hasta varios años
después. En realidad, lo que deseamos los padres es que
nuestros hijos tengan un desarrollo normal y que aprendan y descubran
su sexualidad a su tiempo y nó antes.
Durante el embarazo
tu apetito sexual también sufre alteraciones. Aquí te
doy un tip para mantener tu energía sexual bajo control: no
comas ajo ni cebolla, sustitúyelos por fibra vegetal o granos,
ya que deben masticarse muy bien. La masticación profunda enfría
el piso pélvico ayudando a contra restar su calor. Así
que ¡MASTICA TODO EL TIEMPO!
El amor entre
hombre y mujer puede expresarse con masajes, caricias, juegos o
simplemente con rozar suavemente el abdomen de ella y hablarle juntos
al bebé. Sean creativos. El meditar y cantar juntos los hará
unirse uno al otro poderosamente.
DURANTE LAS
CONTRACCIONES:
La respiración
juega un papel muy importante al abrirse el cuello de la matriz. Las
respiraciones profundas y completas relajan el cuerpo y además
estimulan la glándula pituitaria permitiendo que se incremente
la secreción de oxitocina (hormona que provoca las
contracciones).
Necesitas recordar EXHALAR (sacar el
aire) durante las contracciones para mantener todo tu cuerpo más
relajado y además mantener el flujo de oxígeno hacia el
niño.
También se
retiene la respiración como un instinto ante una situación
de estrés. Tu estado mental (ya sea de dolor, placer, bendición,
estrés o lo que sea), se imprime en la mente subconsciente del
bebé y pasa a las siguientes generaciones. De hecho, el
nacimiento es una de las experiencias más intensas en nuestra
vida.
